Amor, tan solo amor

Y juro por mi que solo fuí por un café, pero te ví...

domingo, 23 de mayo de 2010

¡Y si te pierdo camino a casa, te voy a encontrar!

(vos y yo)


(vos)

(yo)


Y si, hace mucho no escribo, anduve un poco perdida tratando de entender cosas que no se llegan a entender nunca ((o por lo menos eso creo)). En todo este tiempo pude meditar bastante y tener una charla profunda conmigo misma, si bien todavía no logro encontrarme, siento que de a poco las cosas se van acomodando. Entre tantas cosas que entendí, hay una que me dolió más que todas y fue saber que cuando el amor realmente está presente, todo lo demás (incluyendo el dolor) NO EXISTE. Entendí que cuando el amor entre dos personas es real, nada puede destruirlo, ni siquiera la envidia maá poderosa. Sentí rabia al admitir que es así, porque hasta hace poco me encontraba pintando (sola) un amor que en realidad nunca fué. Pero a pesar de eso, sé que hoy, ya no duele tanto como dolía ayer, es verdad que a veces me gana la desolación, pero HOY entiendo que lo que no mata, fortalece.

Precisamente lo pude comprobar anoche cuando después de casi 3 meses te volví a ver. Pasaron tantas cosas en tu ausencia, que fue raro hablarnos y hacer como que nada pasó. Fue tan raro hablarnos y perder la noción de todo lo que había intentado construir en el tiempo que te “fuiste” ,que nada pareció haber pasado nunca. Entre tanta charla sentí que volvíamos a conocernos, que volvíamos a empezar de cero. Te miraba a los ojos y no lo podía creer, estabas una vez mas después de tanto tiempo sentado en frente mío, cuando en realidad pensaba que nunca mas te iba a tener así. Te tocaba todo el tiempo para ver si en verdad estabas ahí, de a ratos me quedaba mirando a la nada tratando de entender que hacíamos juntos de nuevo. Nos reímos tanto que parecíamos no ser nosotros ((ya ni me acuerdo de todas las pavadas que hablamos, por suerte jaja)) pero fue tan hermoso volver a escuchar el sonido de tu risa y sentir tu perfume, que no podría ponerle precio jamás.

Nadie entendía nada, ni siquiera mis amigas... ellas no sabían que habíamos arreglado para vernos, porque esta vez preferí hacer las cosas bien, sin que nadie lo sepa, (solo por esta vez opte el silencio)… pero lo cierto es que estaban inmóviles igual que yo al verte y a tus espaldas me hacían señas preguntándome ¿Qué hacías ahí, sentado conmigo tomando algo? Y yo solo las miraba y me reía porque tampoco entendía bien lo que estaba pasando. Tan mágico fue todo que si lo hubiese planeado no hubiese salido así, fue verte y comprobar que esta vez entendíamos quien era cada uno al hablar, solo vos y yo- prácticamente fueron dos horas de obnubilación. Pero lo mas increíble de todo y que no puedo dejar de destacar, es que por primera vez, el miedo y el nerviosismo,desaparecieron, no fueron mis aliados, por primera vez estaba sintiendo de que iba a poder ser YO. Fueron horas increíbles, de las que no quise perderme nada, me encargué de observarte detenidamente, desde los pies. hasta la cabeza, para tener la certeza de que eras vos el que estaba ahi... fue un placer recorrer con mi vista cada uno de tus lunares. Realmente me hizo feliz saber que esta vez no me fallaste y haber entendido que esta vez elegias “verme” como me prometiste, aunque en realidad los dos sabemos que viniste por el regalo que tenia para vos ¬¬ jaja (Sos tan nene a veces, que no puedo creer), pero en fin, VINISTE para regalarme una vez de tu presencia y para demostrarme que en el fondo puedo seguir contando con vos, eso es lo que mas importa.

A la hora de despedirte, sentí nostalgia, (no quería que te fueras), pero sabia que tenia que soltarte una vez más porque solo habías llegado para quedarte un rato, pero lo insólito fue que mientras te abrazaba, diciendote al oido que te cuides, algo pasó, algo dentro mío me avisó que te ibas feliz y eso bastó para que me tranquilizara. Horas más tarde me llegaría un mensaje diciendo “gracias gorda por el regalo, me re gusto! No lo esperaba… hoy y siempre ¿si?” y si, yo con el corazón a mil, te respondí que si, que lo nuestro iba a ser para siempre como lo decía la carta que había puesto junto al regalo.

Finalmente ayer un poco más calma y sin tanta carga de culpa, pude entender que por más que las cosas no salgan como uno las quiere, SALEN lo mejor posible. Quizás no llegue a tenerte nunca como alguna vez imagine, pero tengo que agradecerle a la vida que existís y que a tu manera estas. Gracias por los tiempos pasados, aunque no hayan sido del todo gratos, sin lugar a dudas de todo se aprende. Gracias por ser así, tan simple, tan único e irrepetible…Yo elijo que te quedes como sea,ya no importa como sea la forma y gracias por consevar en tu muñeca, la cintita blanca que una vez hace mucho tiempo te puse.




PD: como decía la carta “ladren lo que ladren los demás, Te Amo- hoy, mañana y pasado, siempre para vos”

No hay comentarios:

Publicar un comentario